Cómo-amamantar-con-pezones-planos

Si estás en ese 10 % de mujeres que tienen pezones planos o invertidos, no permitas que te llenen la cabeza de miedos y dudas sobre tu capacidad para amamantar. Existen técnicas que permiten que la lactancia se desarrolle perfectamente. Sólo debes dar con la información, el asesoramiento y la práctica adecuada.

La lactancia materna puede ser una pesadilla si no contamos con la información adecuada y el acompañamiento indicado para poder amamantar. Dar el pecho es lo mejor tanto para la madre como para el bebé, así que sus beneficios son indiscutibles, sin embargo, no podemos negar que todavía existen muchos desafíos al respecto.

Cuando somos primerizas, iniciar la lactancia es el mayor reto después de dar a luz. Afortunadamente, la leche materna sale a través de tus pezones sin importar la forma que tenga. La cuestión está en comprender cómo hacerlo correctamente para facilitar la lactancia cuando se tienen pezones invertidos o pezón plano.

¿Qué son pezones planos?

Los pezones planos son los pezones cuya punta no se sobresale prominentemente ni siquiera tras un estímulo directo al pezón.

El tejido de los pezones puede ejercitarse mediante diversas técnicas para favorecer la lactancia como veremos en este artículo.

¿Cómo puedo saber si mis pezones son planos o invertidos?

La forma más rápida de saber si tienes pezones planos o invertidos es mediante el llamado “Pinch Test”, que significa que pellizcarás tu pezón para saber si se erige o se retrae.

Puedes realizar este test de la siguiente forma: usando tu dedo pulgar e índice colócalos a 1 pulgada detrás de tu pezón -hacia la areola- y pellizca mientras estiras hacia el frente. Tras este movimiento, si el pezón es invertido, no saldrá sino que,al contario, se retraerá.

Afortunadamente, “damos el pecho” y no “damos el pezón”, así que si tienes pezón retraído o invertido, tu misión es lograr un agarre profundo y asesorarte con una buena consultora de lactancia.

Diferentes tipos de pezones planos e invertidos:

  • Planos: ambos pezones son planos.
  • Unilaterales: sólo un pezón está invertido o plano.
  • Invertidos: ambos pezones están invertidos.

Tratamiento para pezones planos o invertidos, y técnicas para hacer la lactancia más fácil:

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Nuestro cuerpo es perfecto y siempre hay solución para favorece la naturaleza. Echa un vistazo a estas técnicas que te ayudarán a facilitar la lactancia.

Protectores de pezones:

Son de silicona y se colocan para ayudar a mantener el pezón hacia afuera. Se utilizan a lo largo del día, no durante la noche y no mientras amamantes.

Extractor de leche o Técnica de la Jeringuilla:

El extractor de leche permite realizar el movimiento de succión ideal y estimular el pezón, lo cual puede ser muy favorable justo antes de amamantar, ya que facilitas el trabajo del bebé, y más aún cuando es recién nacido. La técnica de la jeringuilla aplica el mismo principio de succionar el pezón hacia afuera para que salga.  A diferencia del tiraleche o sacaleche, con la jeringuilla, una vez que has succionado no tienes dónde colocar la leche. Así que funciona como un ejercicio para que la madre pueda entender su propia fisonomía y comprender el objetivo de una succión y una posición correcta para lograr una lactancia exitosa.

Productos diseñados para estirar el pezón y evertirlo:

En el mercado hay varios productos que permiten estirar o ayudar a evertir el pezón retraído, invertido o plano. Tal es el caso de las pezoneras y protectores de lactancia, entre otros.

Estimulación de pezones antes de amamantar:

Si quieres que la lactancia sea más fácil, estimular tus pezones antes de cada toma puede ser mucha ayuda. El pezón cuando está estimulado se erige y facilita la ubicación del punto de succión del bebé (recordemos que la función del pezón como tal es similar a la del banderín del hoyo del golf, indica dónde está la fuente de alimento, pero la succión va más allá del pezón.

Presiona hacia atrás el pecho durante la lactancia:

Mantener el pecho sujetado con la mano es forma de V con los dedos o en forma de C mientras amamantas te será de gran ayuda para mantener tu pezón en la posición correcta. Pero no olvides que el agarre de tu bebé debe ser grande y profundo, con los labios evertidos en forma de pez.

Pezoneras de lactancia:

Muchas mujeres utilizan esta herramienta para amamantar y hacer la lactancia más fácil. Las pezoneras protegen el pezón especialmente cuando es está estableciendo la lactancia. Protege al pezón de irritaciones y ayuda a que el pezón esté en la posición correcta. Sin embargo, existe una polémica sobre si son indispensables o no. Esencialmente, la recomendación es utlizarlas después del primer mes para evitar que el bebé desarrolle lo que se denomina confusión tetina-pezón. Por esta misma razón es importante evitar el uso de chupetes, chupones o chupas y tetinas o biberones.

La recomendación general es que nuestro cuerpo es capaz de amamantar y adaptarse a las múltiples formas y tipos de pezones, tamaños, formas, medidas y demás. No existe un pezón perfecto, o una teta perfecta. Existe la madre dispuesta, informada y acompañada. Esto se traduce en una madre que no está sola en esto sino que es sostenida, motivada y corregida en los posibles tropiezos que hay en la lactancia.

Empezar la lactancia correctamente:

Empezar la lactancia correctamente es lo ideal, pero no es la realidad. Muchas madres llegamos allí intuitivamente, en el mejor de los casos, otras envueltas en miedos y dudas.

Lo esencial es confiar en tu cuerpo y que eres capaz, no sólo de gestar a tu bebé y traerlo al mundo, sino también de producir el mejor néctar para él y dárselo directamente a través de tus pechos.

Asesórate para tener una buena posición durante la lactancia:

Por favor, si tienes oportunidad de prepararte para la lactancia durante el embarazo no lo dudes. Busca una doula o una asesora de lactancia que pueda orientarte en cuanto a la forma correcta de colocar a tu bebé en tu cuerpo (posición del bebé), la forma correcta de colocar tu cuerpo (postura), y la forma correcta de colocar el seno en la boca de tu bebé (agarre). De una cosa estamos seguras, y es que el bebé nace con el reflejo de succión y tú con el reflejo de eyección, así que sólo hace falta pulir la técnica y comprender el mecanismo bioquímico para facilitarlo cuando sea el momento de dar la teta.

Amamanta cuanto antes y cuanto más puedas:

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No te demores en esto. Recuerda, además, que la primera hora de vida es fundamental para iniciar la lactancia materna. Estudios demuestran el éxito de lactancia, en muchos casos, depende de esta primera hora (si hubo separación madre-bebé, si hubo alimentación artificial del bebé o, si por el contrario, hubo contacto piel con piel, y un apego temprano.

La realidad es que cuanto más practiques, más sabrás hacerlo. Es cierto que a veces parece complicado interpretar a nuestro bebés, pero la solución está en la teta un 90% de las veces. Así que mejor aliarte con tu propio poder y saber desarrollarlo.

Procura un agarre profundo:

Definitivamente esto es clave. El agarre correcto del bebé para que la lactancia sea fácil y efectiva es tener posición, postura y agarre correcto. Un agarre profundo, es decir, cuando la boca del bebé cubre parte de la areola (nunca sólo el pezón). Los labios del bebé deben estar evertidos en forma de pez y sus mejillas no se inflan ya que no hay paso de aire. Por esto mismo no hay sonido de chasquidos, únicamente su respiración en coordinación con el placer y el gusto que experimenta al estar en contacto contigo y alimentándose de ti.

Usa técnicas para calmar a tu bebé si se molesta:

No existe nada más frustrante que ver a tu bebé hambriento y frustrado porque no lograr mamar bien y tú frustrada al verlo así porque no lograr hacerlo “bien”. Todo está bien, mamá. Calma y respira profundo. Las crisis son parte del crecimiento y es necesario vivir esos momentos para aprender, corregir, comprender y mejorar.

Así que cuando veas que tu bebé está insatisfecho, intenta calmarlo antes de volver a ofrecerle el pecho ya que ciertamente cuando se ha desatado el llanto es más difícil tomar el pecho. Anticiparnos al hecho de que va a querer el pecho también hace la lactancia más fácil ya que notarás su lenguaje y tu también sentirás en tus pechos la descarga hormonal. En ese momento, prepara el pecho para ofrecerlo y seguramente no llegarás al punto de hambre, llanto y frustración.

Qué hacer cuando hay irritación de pezones:

Es importante actuar a tiempo para evitar que el problema se vuelva la causal de la interrupción de la lactancia. Es cierto que nuestros pezones no están acostumbrados a esta nueva dinámica, al Ph de la boca del bebé, etc., sin embargo, nadie escapa del periodo de iniciación. Hay que vivir el camino de la adaptación con la información, técnica y asesoramiento adecuado. La irritación bien tratada será parte del pasado en cuestión de días.

  • Mantén tus pezones hidratados con leche materna o cera de abejas después de cada toma.
  • Intenta evitar cubrirte con telas sintéticas. Expón tus pechos al sol y al aire para fortalecer tus pezones y sensibilidad.
  • Consulta desde el principio con una asesora si tienes mucho miedo, dudas o no cuentas con apoyo en el tema.

Preguntas frecuentes

Tengo un pezón plano y el otro normal ¿Puedo amamantar sólo de un lado?

La respuesta es sí, pero seguirás produciendo la leche en ambas mamas, así que deberás drenar de alguna manera. Así que pueden intentar corregir tu pezón plano mediante el uso de extractores de leche y otras técnicas que hemos mencionado en este artículo.

¿Cuándo debo optar por una consultora en lactancia?

Si estás teniendo dificultades para amamantar busca ayuda cuanto antes. Esto por varios motivos, el primero es que mientras estés produciendo leche, necesitas sacarla adecuadamente para evitar ingurgitaciones, mastitis, etc. La mayoría de las experiencias de lactancia fracasan en los primeros tres meses, que es cuando es jodidamente más complicado y cuando muchas mujeres atravesamos el puerperio en total oscuridad, soledad, aislamiento, por decir algunas cosas. El postparto es una etapa para cual debemos también estar preparadas y acompañadas.

El segundo motivo es que es una experiencia que dura muy poco con respecto a lo que dura la maternidad (que es toda la vida). Es una experiencia que implica un beneficio inigualable en términos de nutrición a todo nivel para tu pequeño (físico, emocional y psíquico).

El tercer motivo es que todo eso que piensas que es una calamidad, tiene solución si das con la persona adecuada en ello. Así que tu doula, matrona o consejera de lactancia pueden ayudarte a vivir la lactancia con naturalidad y confianza.

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