23 Formas de saber que estás embarazada sin hacer una prueba

23 Formas de saber que estás embarazada sin hacer una prueba

Existen muchas formas en las que puedes saber si estás embarazada antes de acudir a la típica prueba de orina o sangre. Tu cuerpo habla de muchas formas y más aún durante el embarazo. Aunque cada mujer y cada cuerpo es único, no te será difícil identificar algunos síntomas del embarazo que pueden ocurrir antes de que te falte la menstruación.

Observando tu cuerpo:

mujer-silueta-en-el-sol

Para poder notar los síntomas del embarazo debes estar atenta a las señales que tu cuerpo, tu mente y tu corazón te envía. Poder observar nuestros cuerpos, en esta época tan acelerada y mecanizada supone, de entrada, un desafío y casi un lujo. Muchas personas “no tienen tiempo” para observar y prefieren “ir por lo seguro”. Igualmente, no me extrañaría que quisieran apurar el embarazo, el parto y la crianza.

La primera gran enseñanza que nos da el embarazo es que nuestro cuerpo es increíblemente poderoso y que mientras más intentemos conectar integralmente con él, mayores beneficios tendremos.

Muchas mujeres pueden sentir inclusive el momento de la concepción. Otras, pueden dejar pasar por alto algunos síntomas, ya que no tienen períodos regulares, o toman anticonceptivos y se confían de que no “pueden” embarazarse, o no están atentas a sus cuerpos.

Sin embargo, también ocurre que muchos síntomas son parecidos a los que sentimos justo cuando nos va a venir la regla (dolor de vientre, pechos hinchados, malhumor, etc). Por ello, algunas mujeres permanecen escépticas hasta que se hacen la prueba. Con todo, si prestas atención a tu comportamiento, verás que hay aspectos interesantes que podrían ayudarte a notar la presencia de tu huésped sagrado antes de hacerte un test de embarazo.

Cada mujer es un mundo, y tu cuerpo hablará de la forma en la que te preparas consciente y físicamente para la maternidad. Al estar todos los síntomas relacionados (con tu embarazo), podrás experimentar alguno de ellos y no todos.

1. No te viene la regla:

Esta es la primera forma en la que comenzamos a sospechar que podríamos estar embarazadas. Aunque estemos o no buscando un embarazo conscientemente, si tenemos una vida sexualmente activa sabemos que siempre hay riesgos, y la primera señal biológica es que no menstruamos porque el óvulo ha sido fecundado. Si tienes ciclos regulares, un pequeño retraso puede ser una gran certeza.

2. Hinchazón de tus pechos:

Uno de los primeros síntomas del embarazo es la hinchazón y sensibilidad de tus pechos. Estos síntomas están asociados a los cambios que afrontará tu cuerpo durante el embarazo. Aunque esta molestia puede confundirse con la llegada de la menstruación, puede ser también una señal importante de que tu cuerpo está empezando a prepararse para la lactancia materna.

3. Hinchazón y puntadas en el vientre:

Mujer-estómago

El vientre inflamado es otro síntoma que pudiera confundirse con la premenstrualidad pero es también una señal de los cambios que ocurren en tu cuerpo debido al embarazo. Durante las primeras semanas de embarazo, el tejido muscular liso del tracto intestinal se relaja, gracias a la progesterona que has comenzado a segregar, y afecta la digestión. Por eso el reflujo gástrico, gases, hinchazón, flatulencias, etc.

4. Ligero sangrado:

Muchas mujeres asocian ligeros sangrados con el sangrado por la implantación del embrión en las paredes del endometrio. La implantación ocurre entre los diez primeros días después de la ovulación.

Algunas mujeres aseguran que pueden sentir la implantación del embrión, lo cual asocian con ligeras agujetas o calambres en el vientre. Este síntoma es también típico antes de que te baje la regla, por eso muchas mujeres pueden dejarlo pasar por alto.

Sin embargo, nos referimos a un nivel celular muy poco perceptible físicamente, por lo que se considera un mito el ligero sangrado, ya que puede ocurrir tanto si estás embarazada como si no lo estás por variaciones en los niveles de la progesterona. Así que si sientes la implantación del embrión puede tratarse más de una sensación intuitiva más que de una manifestación física.

5. Super poderes olfativos:

Uno de los síntomas más destacables del embarazo es que de pronto percibes olores que nunca antes sabías que existían, o al menos no tan cerca. No es que estén más cerca, es que hay un un aumento excesivo del olfato ocasionado por el aumento de los estrógenos del embarazo que se denomina hiperosmia. Una mujer embarazada puede sentir intensamente olores que antes no percibía y por ende, no le afectaban. Estos cambios en el olfato también se relacionan con el gusto, por lo que incide con las náuseas y vómitos del primer trimestre del embarazo.

6. Antojos:

mujer-y-helado

El cuerpo es tan maravilloso que se expresa de muchas formas. Los antojos pueden ser un barómetro de nuestro estado nutricional y emocional.

Muchos antojos están asociados a una necesidad de atención típica durante el embarazo, pero también es cierto que muchos de los antojos pudieran responder a una carencia específica de algún nutriente debido al embarazo.

Por ejemplo, si quieres comer chocolate a todas horas, tal vez necesites vitaminas del complejo B, magnesio y cromo. Si quieres comer carne y embutidos, tal vez tu cuerpo te pida proteínas y hierro. El antojo por sal y pan también pudiera ser tu cuerpo pidiendo fibra.

En todo caso, los cambios en tu paladar son una señal importante de que algo está cambiando dentro de ti y podría tratarse de un bebé.

7. Rechazo por ciertos alimentos:

Así como los antojos pueden ser una señal de alerta de embarazo, también puede ocurrir que sea el rechazo a ciertos alimentos los que te indiquen que algo ha cambiado en tu cuerpo. El cuerpo utiliza todos sus mecanismos posibles para proteger el embarazo. Por eso, hay rechazo a ciertos olores, aromas, sabores y por ende, alimentos, que de pronto, sin explicación lógica no te apetecen.

Muchas mujeres acostumbradas a tomar café cada mañana, de pronto sienten asco de sólo oler el café. Otras mujeres fumadoras, sienten arcadas al encender un cigarrillo. El cuerpo está diciendo claramente: de esto nada, gracias, tu bebé no lo necesita.

8. Temperatura basal elevada:

termómetro

Esta es una de las formas más tradicionales de conocer cuándo estamos ovulando y cuando estamos embarazadas. Aunque hay algunos factores que pueden incidir en el resultado, siempre se recomienda valorarlo en conjunto con otros síntomas. La temperatura basal es la temperatura que tiene nuestro cuerpo cuando está en reposo, por ello debes medirla a primera hora de la mañana sin levantarte de la cama. Si al medir, la temperatura se mantiene en 37 grados aproximadamente durante más de 15 días, entonces es muy probable que estés embarazada.

9. Aumento en las ganas de hacer pis:

En el primer trimestre la vejiga queda aprisionada entre el útero que crece y el hueso púbico. Luego, durante el segundo trimestre la vejiga ya sale por la cavidad pélvica y la frecuencia de las visitas a hacer pis disminuyen. En cambio, en el tercer trimestre, la cabeza de tu bebé tiene a tu vejiga de almohada, enviándote al baño continuamente.

Durante el embarazo aumenta el volumen de sangre en tu cuerpo, además el útero crecerá un poco más cada día presionando directamente sobre tu vejiga. Otro órgano que aumentará su actividad será el riñón, así como también crecerá de tamaño.

Como nos referimos a los primeros síntomas del embarazo, si notas un aumento en las visitas al baño, considera otros síntomas conjuntamente para valorar si estás o no en la dulce espera.

10. Dolor de espalda:

La espalda es quizás la parte del cuerpo que más se resiente durante el embarazo. Nuestro eje principal es la columna vertebral, sobre la cual recaerá todo el nuevo peso del bebé que nos habita. Además, durante el embarazo, producimos relaxina que hace que los ligamentos de los huesos se flexibilicen, estos hará que tu cuerpo pueda ajustarse a los cambios físicos del embarazo y el parto.

11. Náuseas:

Las hormonas placentarias son las responsables de los cambios en el aparato digestivo. La gonadotropina coriónica humana y los estrógenos que tu cuerpo ha empezado a segregar debido al embarazo producen cambios también en la digestión. Como la gonadotropina coriónica humana está presente únicamente durante el embarazo, este uno de los principales síntomas del embarazo.

12. Baja energía:

El cansancio repentino es un síntoma muy característico del embarazo. Tu cuerpo desde el primer minuto del embarazo está tomando de ti todo lo que puede para formar a tu hijo y  a su gemela, la placenta. Es normal que te sientas agotada sin haber hecho nada. En realidad a simple vista no se notará tu embarazo y parece que no haces nada para estar cansada, pero todo lo que está ocurriendo en tu interior no es perceptible todavía para el mundo.

Además, durante el embarazo tu cuerpo metaboliza los nutrientes de forma distinta. Tu metabolismo, en la primera mitad del embarazo, trabaja en modo ahorrativo. Almacena las calorías como grasas y hace el proceso digestivo y cognitivo más lento. Por eso el cansancio, la falta de concentración y el sueño. Son todos mecanismos de tu cuerpo para optimizar la energía y proveer a tu pequeño todo lo que necesita para desarrollarse.

13. Mucho sueño:

mujer-durmiendo

El aumento de la progesterona y la prolactina te mantendrán descansando para aprovechar al máximo tu energía en el desarrollo del embrión y la placenta durante las primeras semanas de embarazo. Sentirás que tu cuerpo sólo sabe dormir y es que necesita descanso por montones por el inmenso trabajo que está dedicando a formar una nueva vida. Disfruta de esos momentos, que bien sabes que no volverán.

14. Sueñas con bebés:

El inconsciente es el lugar donde están nuestros miedos y nuestros anhelos. Muchas mujeres prestan atención al lenguaje de sus sueños para encontrar alguna señal que pueda no haberse manifestado todavía físicamente. El primer lugar al que llegan los bebés es a la mente de sus madres o a veces de las personas cercanas. Tal vez sea el padre quien lo vea por primera vez o algún miembro cercano de la familia.

15. Tu pareja te dice que estás “diferente”:

Muchas veces ocurre que son nuestras parejas quienes notan ese cambio en nuestro ser. Ese no-sé-qué que a veces parece absurdo para nosotras, pero para otros es evidente. Si tu pareja te nota distinta, puede que realmente algo esté ocurriendo ¿No crees?

16. Estás sensible o malhumorada:

caras-con-diferentes-emociones

Los cambios hormonales que ocurren en el embarazo afectan también el nivel de los neurotransmisores que se encargan de crear el estado de ánimo. Vas a ser madre y es normal que tu vida esté removiendo muchas cosas en tu memoria. Todo lo que puedas ver, sentir, sanar y trabajar durante el embarazo será mucho más positivo tanto para ti como para tu bebé. No te juzgues ni seas muy dura contigo. Esa hipersensibilidad que experimentamos es una clara señal de que podríamos estar embarazadas. De pronto lloramos intensamente por cosas aparentemente insignificantes y al minuto siguiente estamos riendo  y soñando con el futuro. Así es el embarazo: una montaña rusa a veces dulce y a veces algo amarga.

17. Picazón y piel reseca:

Los estrógenos hacen que tu piel se vuelva más seca, por ello sentirás picazón más frecuentemente. Tu cuerpo sabe perfectamente todo lo que necesita para favorecer el crecimiento de tu panza a lo largo de tu embarazo. Tu piel no dejará de estirarse hasta que nazca tu bebé. Por eso, tus tejidos se vuelven más elásticos gracias a la elastina, lo cual ayuda a preparar también zonas como el periné para la dilatación del parto.

18. Oscurecimiento de tus pezones y aparición de la línea nigra:

Durante el embarazo hay un aumento en la melanina, es decir, hay un oscurecimiento de la pigmentación de tu piel en zonas específicas como los pezones, los labios de la vagina y la aparición de la línea nigra que va desde el vientre y atraviesa tu panza hasta debajo de tus pechos. Esta es una clara señal de que ha habido un cambio hormonal importante propio del embarazo.

19. Pelazo de la noche a la mañana:

mujer-cabello-largo

Uno de los síntomas que se disfruta bastante durante el embarazo es que de pronto, tu cabello cambia y se pone brillante, suave y hermoso ¡Son las hormonas! No siempre parece que las hormonas están en contra nuestra. Esta vez, el estrógeno, hace que tu cabello se vuelva más brillante y pase a estar en una fase de reposo, es decir que no se caerá como siempre, sino hasta después del parto.

20. Rinitis del embarazo:

El aumento de la producción sanguínea en tu cuerpo afecta las membranas mucosas de tu nariz, por ello tendrás más congestión nasal. De allí que se denomina Rinitis del embarazo a esta suerte de gripe incómoda que nos indica que no es un virus sino una nueva condición propia del embarazo y que pasará, como todas las demás.

21. Disminución del deseo sexual:

Al principio del embarazo, justamente por todos los factores que venimos comentando es posible que tu apetito sexual baje, lo cual es comprensible: estás cansada, con sueño, con mocos, con ganas de ir al baño, con náuseas, con sentimientos encontrados, miedos y dudas a flor de piel, etc. Pero no te angusties, que el embarazo no es sinómimo de castidad. Al contrario, mantener una vida sexual activa y oxitocínica puede ser muy positivo para el embarazo y el parto.

Afortunadamente, superado el primer trimestre de malestares recurrentes, muchas mujeres indican que hay un aumento en el deseo sexual. A fin de cuentas: Mamá feliz, bebé feliz; Mamá y papá feliz, bebé todavía más feliz.

22. Pulsiones uterinas:

Debido a los grandes cambios que hay en tu cuerpo, especialmente en cuanto a irrigación sanguínea al útero y las trompas de falopio, hay un aumento del volumen sanguíneo en esta zona, ya que es allí donde está creciendo el embrión. Al palpar debajo de tu ombligo podrías sentir tus pulsaciones cardíacas gracias a la gran cantidad de sangre que circula por allí. Esto podría ser un indicador de que estás embarazada ¿Fascinante, no?

23. Intuición:

No por ser la última significa que sea la forma menos importante. Vivimos en una sociedad que nos invita continuamente a desconectarnos de nuestro centro y dudar de nosotros mismos.

Nuestra intuición se ve anulada cuando no nos damos la oportunidad de escucharnos, de mirarnos, de conocernos por nuestros propios medios. Debes saber que nada mejor que tu propia voz. Muchas madres saben que están embarazadas porque presienten y leen algo más allá de los síntomas físicos. Aunque nunca será una certeza hasta que lo compruebes, es una buena señal de conexión contigo misma.

Fuente:

Guia infantil, Cómo saber si estás embarazada sin un test de farmacia

WikiHow, Cómo saber si estás embarazada sin hacerte una prueba

Te gusto el articulo?
Share on pinterest
Share on Pinterest
Share on whatsapp
WhatsApp
Cecilia Salazar

Cecilia Salazar

@mamamistica
Mamá de 3 varones.
Investigadora especializada en temas de embarazo y educación perinatal.
Doula.
Promotora de Lactancia Materna.

Dejar un comentario