¿Qué Es La Placenta Envejecida?

La placenta es un órgano temporalmente formado en el cuerpo de una mujer embarazada, con la finalidad de encargarse de aportarle al embrión, todos los nutrientes necesarios para su desarrollo.

Sin embargo, en ocasiones pueden iniciarse los cambios que conllevan al cese de sus funciones, desde antes de la etapa final de la gestación, instaurándose la popularmente conocida “placenta envejecida”, de la cual obtendrás más información en el presente artículo.

¿Qué significa una “placenta envejecida” o “calcificación placentaria”?

Primeramente, es de vital importancia aclarar que la correcta forma de denominar ésta condición es “Envejecimiento placentario o Somnolencia placentaria”. A partir de ello, dicho térmico hace referencia a la calcificación de los cotiledones que se encargan de ofrecer el aporte de nutrientes necesarios, para la formación del embrión dentro del útero.

Para el entendimiento de esto, se explica que un cotiledón representa una pequeña porción de la placenta (también denominada matriz), dividida en muchos cubos pequeños, donde cada uno se compone de gran cantidad de vasos sanguíneos que se encargan de mantener la circulación materno – fetal, a través de la cual el feto obtiene tanto el oxígeno como los nutrientes necesarios para formarse y mantenerse viable durante todo el embarazo.

Cuando alguno de estos vasos comienza a calcificarse, sufre un efecto semejante al de una tubería de agua con mucho depósito de sedimentos en su interior, pero que en este caso, la tubería representa el vaso sanguíneo de la matriz y el sedimento sería el calcio. Al disminuir su calibre, el aporte del líquido que circula a través del se ve proporcionalmente afectado.

Como otro ejemplo, puedes imaginarte una pizza cortada en trozos cuadrangulares, cada uno de ellos sería un cotiledón. Si a alguno de esos trozos se le agrega menos ingredientes, o tiene mayor tiempo de cocción, el resultado final será una pizza con áreas que nadie desearía probar. En el caso del bebé, haciendo una comparación metafórica, alguno de los aparatos o sistemas orgánicos se verán afectado y por lo tanto correrá riesgo su vida.

La gravedad de la situación estará determinada por la cantidad de porciones de la matriz que se encuentren calcificadas, a mayor proporción de calcificaciones, mayor compromiso vital.

¿Cómo se establece la “placenta envejecida”?

 

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Durante el embarazo, el único método imagenológico que permite evaluar los órganos y estructuras abdomino pélvicas sin poner en riesgo la vida del bebé es la ecografía, por lo cual es el método diagnóstico de la mayoría de las condiciones asociadas al embarazo.

La ecografía obstétrica, comprende entre sus objetivos vigilar la formación adecuada y oportuna de cada uno de los órganos y componentes del embrión, lo cual representa una de las principales razones por las cuales los padres suelen acudir rigurosamente a visualizar cada uno de los cambios de su bebé, durante la dulce espera de su llegada.

No obstante, el especialista encargado del estudio conoce igualmente la relevancia de evaluar el estado de la matriz y el líquido amniótico, ya que de ambos depende la creación de un bebé completamente sano.

Ciertamente, este tipo de estudios puede encontrarse influenciado por subjetividades al ser netamente operador dependiente (determinado por el ojo y la buena técnica del evaluador), sin embargo existen criterios universales que son utilizados para evitar este tipo de errores, y de esta manera abarcar todos los parámetros necesarios para obtener un análisis preciso y completo del estado de la matriz.

Entre los aspectos que serán evaluados para establecer el diagnóstico de envejecimiento placentario, se encuentran: el aspecto del tejido de la placenta, su grosor y la segmentación de la misma, de acuerdo con la semana de embarazo correspondiente.

¿Cómo afectará mi parto la  “placenta envejecida”?

La exposición prolongada del embrión a bajo aporte de oxígeno es uno de los efectos más esperados y peligrosos de esta condición, sin embargo se debe entender primeramente que no solo existen riesgos durante el trabajo de parto sino que los daños permanentes que esto produzca en el bebé, serán causados realmente durante la gestación.

En este orden de ideas, a continuación se hace mención de los mismos según las semanas de embarazo:

Cambios antes de la semana 32: en estos casos, el envejecimiento placentario está asociado a madres portadoras de enfermedades que representan un factor de riesgo, por ejemplo: diabetes mellitus y/o hipertensión arterial sistémica, lo cual condisiona al riesgo de presentar  placenta previa (una situación totalmente diferente al desprendimiento prematuro de placenta).

Asimismo, es importante informarle a las madres que los dos primeros trimestres del embarazo (especialmente el segundo) comprenden el período más delicado de toda la gestación, en vista de que se están formando continuamente todos los órganos y estructuras vitales, las cuales son altamente sensibles a sufrir cualquier daño conllevando a lamentables y permanentes secuelas.

Cambios entre la semana 32 a la 36: cuando antes de la esta fecha se evidencian signos de envejecimiento placentario, existe numerosos riesgos para el bebé, entre ellos desprendimiento prematuro de placenta, parto pretermino, recién nacido con bajo peso al nacer, prematuro o no y además hemorragia post parto en la madre.

Cambios a partir de la semana 37: es bastante común escuchar mujeres embarazadas con más de 37 semanas que se sientes muy angustiadas porque su doctor les mencionó en la última consulta que tienen algo parecido a una “placenta vieja”.

Si este es tu caso, debes despreocuparte ya que es completamente normal encontrar signos de matriz madura o envejecida durante esta etapa. Esto se debe, a que la misma se está preparando para el momento del parto y por lo tanto su desprendimiento de la cavidad uterina luego del nacimiento del bebé.

Si durante alguno de tus chequeos sientes alguna duda sobre algún término o comentario emitido por tú obstetra, debes aprovechar el momento para conversarlo con él y fortalecer el lazo de confianza entre ambas partes.

¿Es perjudicial para mi bebé que mi placenta se calcifica o envejece demasiado pronto?

Como se ha mencionado anteriormente, la matriz es el órgano encargado de aportarle al embrión,  a partir de la sangre proveniente de la circulación materna, tanto el oxígeno como otros nutrientes necesarios para el correcto crecimiento y desarrollo fetal.

Cuando dicho aporte disminuye desde etapas muy tempranas, el mismo puede sufrir severas consecuencias que incluso podrían concluir en un aborto espontáneo, y aún si esto no llegara a suceder, sufriría severos y permanentes daños en órganos como el cerebro, los pulmones y el corazón.

¿De dónde proviene el calcio y qué puedo hacer para prevenirlo?

 

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El calcio es un mineral de alto valor biológico, el cual se puede obtener a partir de alimentos lácteos como leche, queso y huevos, al igual que a partir de aquellos provenientes del mar como el pescado y los mariscos, sin dejar de mencionar los vegetales verdes y frutos como el tomate.

Todos estos son fuentes naturales del mismo, sin embargo, los productos muy procesados también pueden aportarlo, pero en este caso bajo una presentación que puede generar daños en el organismo, por eso debes mantener una alimentación balanceada y libre de estas sustancias artificiales.

Ahora bien, una vez que el calcio entra en el cuerpo, es necesario que sufra una serie de procesos químicos para aportar sus beneficios. Para ello, es necesaria la actuación de la vitamina D, la cual a su vez necesita del efecto de los rayos solares para activarse desde sus depósitos en la piel.

Entre los beneficios que aporta este mineral se encuentran: mantenimiento de los huesos y los dientes, interviene en la curación de heridas, en la función nerviosa, la contracción muscular y por último pero no menos importante, un ritmo cardíaco normal.

En el contexto de una mujer embarazada, el requerimiento basal de calcio es 1 a 2 gramos/día, el cual puede ser perfectamente cubierto mediante una alimentación adecuada y balanceada, aún cuando algunos expertos sugieren la ingesta extra del mismo a partir de pastillas, esto solo debe ser considerado en casos de pacientes con niveles inicialmente bajos (como embarazadas desnutridas)  u otras situaciones de manejo médico.

Mantener un correcto aporte de calcio durante el embarazo será de vital importancia para el desarrollo de los huesos y el cerebro de tu bebé, al igual que te puede ayudar a prevenir complicaciones del embarazo como la hipertensión arterial gestacional.

Por lo tanto, bajo ningún concepto debes considerar disminuir tu ingesta de calcio durante el embarazo, a menos que esto provenga de una orden directa de tu médico tratante. Evita tomar decisiones apresuradas que luego puedas lamentar.

¿Cómo prevenir la  “Placenta envejecida”?

No existen medidas preventivas para la “placenta envejecida”. En este caso, solo se describes factores que pueden aumentar el riesgo de padecer de esta condición, por lo tato se hace referencia de los mismos a continuación:

  • Mujeres que experimentan su primer embarazo (primigestas).
  • Embarazadas que padecen de hipertensión arterial sistémica o diabetes mellitus.
  • Embarazadas con antecedentes importantes de consumo de cigarrillo.
  • Embarazadas con antecedentes de ovarios poliquísticos.

¿Cuáles son los riesgos al tener  “placenta envejecida”?

 

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La somnolencia placentaria prematura (antes de las 37 semanas de gestación) es una situación que favorece a un alto riesgo de daño durante el desarrollo fetal.

Una vez que se instaura, no existe algún tratamiento que permita su detención o enlentecimiento, por lo que en algunos casos el médico tratante puede sugerir el nacimiento del bebé antes de la fecha prevista del parto, mediante una cesárea segmentaria, ya que inducir el parto conllevaría a mayores complicaciones.

No obstante, esta alternativa también conlleva a innumerables riesgos, desde que el recién nacido no posea la suficiente madurez pulmonar para tolerar el medio externo, hasta incapacidad de regular su temperatura corporal e incluso tener un peso al nacer extremadamente bajo.

Sin duda alguna será un camino de muchos retos y desafíos por vencer, pero lo importante es que te mantengas estrechamente vigilada por tu médico, y además te sientas segura de las conductas que el mismo te sugiere.

En estos casos, no se trata de salvar la vida de 1 paciente, sino de 2 que además estarán estrechamente unidos por el resto de sus vidas. Este es un aspecto que siempre toman en cuenta los profesionales de la salud, por lo que debes saber que cada decisión contendrá un profundo sentido de responsabilidad, ética médica y beneficencia.

Diagnóstico de “placenta envejecida”

El diagnóstico en netamente ecográfico, mediante los chequeos de rutina que se realizan cada uno o tres meses dependiendo de la semana de gestación. Durante estas valoraciones, lo primordial es identificar signos o imágenes que pueden sugerir que la matriz no está cumpliendo su función y por lo tanto no nutra al bebé.

Si en algún momento tu médico te dice que es posible que tengas envejecimiento placentario, lo primero que debes hacer es conservar la calma, recuerda que las situaciones de estrés que tú experimentes, también las sentirá tu bebé.

De igual forma, es muy probable que aún con este diagnóstico puedas llegar hasta el final de la gestación. En la mayoría de los casos, la “vida de la placenta” se conserva lo suficiente como para lograr que el feto alcance su madures por completo, incluso sin sufrir ninguna secuela.

Fuentes:

Placenta envejecida Baby Center

Placenta envejecida: ¿por qué se produce y cómo influye en el embarazo? En Femenino

¿Qué es la placenta envejecida?

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Adriana Mogollón

Adriana Mogollón

Médico cirujano, ecografista integral y docente universitario. Apasionada por la investigación científica, y fiel creyente de que amar sana el alma.

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