Los 6 Mejores Fulares Portabebés

mejor-fular-portabebés

En serio: el mejor fular portabebés son tus mismos brazos. Esto es lo que creemos de verdad. Pero, ¿por qué no confiar en algo más que tus fuerzas y pasarte el día trabajando con tu bebé pegadito a tu corazón?

Idea genial, ¿sí? Y tampoco te va a costar mucho. Hay de toda forma, color y precio y solo tardarás algunos minutos en elegir uno. Tu niño va a sentirse cuidado, seguro y en simbiosis con su mamá y tú estarás encantada. Vamos, en esta relación madre-hijo no hay que olvidar el tercer elemento: el padre; pues un buen fular también va a poder utilizarlo él, para establecer un vínculo profundo quedándose siempre con las manos libres. El futuro ya está aquí. Solo hay que descubrirlo.

Los Mejores Fulares Portabebés

¿Cuál es el mejor fular portabebés?

Buenos, te has convencido, ¿verdad?

Ahora solo te toca perder unos 5 minutos para elegir el que más se acerca a tus necesidades. Pero no hablamos tan solo de fulares. En esta lista también vas a encontrar mochilas portabebés de montaña, y por fin tendrás otra opinión del viajar con hijos pequeños. Seguros, de buena calidad y a prueba de niños gordetes, estos productos también tienen un diseño atractivo que te hará lucir con tus amigas. También hay que pensar en tu encanto de madre, y por cierto, de padre.

A continuación te presentamos los mejores fulares portabebés:

1. Fular portabebés Boba Wrap

Después de haber visto este fular te darás cuenta de que no solo puede ser útil y práctico sino que también puede ser muy bonito, con sus colores y fantasías.

Tres posiciones disponibles (delante, de espaldas, cadera) para un tejido suave y ergonómico. Y además, ponte cómoda, se puede poner en la lavadora y no tendrás que enloquecer por ponértelo, ya que viene preanudado.

Está hecho casi por completo de algodón y tiene todos los detalles en el manual de instrucciones. Y si no quieres llevarlo para todo el día, lo puedes guardar en su propia bolsa.

2. Mochila fular ergonómica Close Parent Caboo

Bonita y cómoda, se parece a una mochila porta bebé y la verdad es que lo es. Si quieres envolver a tu hijo, cualquiera que sea su edad y peso, este es el objeto perfecto para una mamá feliz.

Se pone y se quita como una camiseta y por eso es un poco elástica. Tiene hasta 5 posiciones, con 2 de lactancia, y pasar de una a otra es muy sencillo y lo puedes hacer aun sin quitar al bebé. S

u forma ayuda al niño a mantener una posición adecuada para el cuello, la espina dorsal y las caderas y además cumple con la normativa EN 13209-2:2005. Elige tu color, tu bebé se convertirá en una mochila trekking bebé preciosa.

3. Fular portabebés Hivel

Un toque de estilo a tu paseo con tu hijo. Este fular, disponible en diferentes colores, te librará las manos para desenvolver las pequeñas tareas diarias y te permitirá disfrutar la compañía de tu niño. Gracias a su sistema que permite distribuir el peso, puedes estar tranquila por la salud del peque.

Largo más de dos metros, casi totalmente de algodón, aguanta mucho peso y no perjudica tu espalda. Apto también para el padre, el bebé puede tanto mirar hacia adelante como quedarse pegadito al corazón de sus padres descansando. Vamos, de lujo.

4. Fular portabebés ByKay

Básico y bonito, este fular es muy ergonómico, lo que te va a servir incluso cuando viajas en familia o haces pequeñas labores domésticas.

Bonita fantasía y el máximo de la comodidad tanto para quien está sentado como para quien carga el peso.

El material, algodón 100%, es perfecto para la piel delicada de los más pequeños y se lava muy fácil. Se ajusta a cualquier tipo de altura o talla y se recomienda el uso desde 0 hasta 4 años.

5. Fular portabebés CuddleBug

Si tu objetivo es tener muchos hijos y usar esta herramienta durante mucho tiempo, este el producto que tienes que elegir. Comparte la mayoría de las características con los demás pero incluso tiene garantía de por vida.

¡A que no te lo crees! Si con el tiempo se te afloja y quieres sustituirlo, puedes hacer sin ningún problema. Lo mismo pasa si no estás satisfecha de la compra, puedes devolverla fácilmente y tu dinero estará a salvo.

Pero esto no pasa a menudo porque hasta los 15 kilos tu hijo no tendrá dificultades (tú quizás sí por su peso, tampoco te vas a convertir en un superheroe). Elige entre muchísimos colores y una calidad a prueba de garantía.

6. Fular portabebés Mipies

Ya lo hemos aprendido, ¿sí?
El fular portabebés es ideal para recién nacidos porque recrea las sensaciones más íntimas entre mamá e hijo. El niño al escuchar el corazón de su madre y recibiendo su calor, parará de quejarse y descansará tranquilo, como cuando estaba en el interior.
Este último fular es Unisex y no tiene talla, ya que se adapta a cualquier medida. El tejido, de algodón orgánico elástico, se puede poner en la lavadora y es perfecto para todo el año, siendo ligero y transpirante. Ahora os queda regalarlo a un hombre, para que sienta las mismas emociones y estreche un vínculo único con su propio niño.

¿Qué es un portabebés?

Aunque han existido durante años, los portabebés han empezado a ponerse de moda en los últimos tiempos, por lo que seguramente ya has visto a alguien utilizándolo en la calle o en algún paseo a la montaña.

En algunos casos, consiste en un trozo de tela que sostiene a los bebés de cierta edad y que lo mantiene muy cerca del cuerpo de su cuidador. Estos fulares portabebés hechos con materiales elásticos suelen ser muy recomendables para los infantes prematuros o de 0 meses, pero también pueden ser utilizados por pequeños de hasta 5 meses de edad. Dependiendo del fabricante, se pueden encontrar de diferentes telas y estampados muy bonitos, cuya tinta suele ser de origen natural que no pone en riesgo la piel del recién nacido.

Si no eres fanática de los artículos producidos en masa, también puedes encontrar fulares artesanales; algunos optan por elaborarlos con fibra de bambú, que, además de frescos y suaves, resultan espléndidos para los bebés con problemas en la piel gracias a las propiedades antibacterianas e hipoalergénicas de esta tela de origen vegetal.

Hay, sin embargo, otros tipos de portabebés, los de mochila, que tienen una dinámica diferente, pues los pequeños van acomodados en una sillita que va cargada a la espalda de quien los lleva, de manera que el transportador y el pasajero van mirando hacia adelante. En la mayoría de los casos, estos son recomendados para bebés que ya son capaces de sentarse de forma independiente, con control completo de cabeza y cuello.

Ahora que ya conoces de qué se trata este práctico producto, te presentamos los tipos de  portabebés que se encuentran en el mercado:

Portabebés enmarcados

Están “enmarcados” pues tienen soportes resistentes hechos de aluminio que van en el borde de la sillita. Se pueden usar para cargar a un niño y llenar el compartimiento del bolso con otros artículos hasta llegar a un total de 30 a unas 50 libras de peso, aunque algunos modelos pueden transportar hasta 70 libras. El peso del equipaje en sí mismo puede agregar otras 4 a 7 libras a la carga, así que considera eso al elegir el tipo de mochila.

Los asientos y los arneses para hombros de los portabebés están hechos de tela resistente a la humedad en la mayoría de los casos y muchos modelos tienen la posibilidad de cambiarse a múltiples posiciones, tanto del usuario como del niño, por lo que son, definitivamente, el artículo perfecto para irte a la montaña o al campo.

Portabebés ligeros o “urbanos”

Para esos usuarios más casuales, los portabebés ligeros son los adecuados pues están mejor diseñados para el uso diario. Se asemejan más a una mochila común, aunque también cuentan con un marco estructurado para darle apoyo al cuerpo del niño. En comparación con sus símiles de trekking, son bastante menos voluminosos y se empaquetan más fácilmente para viajes cortos.

Portabebés de envoltura

Este estilo consiste, básicamente, en un trozo de tela de unos 50-70cm de ancho (podría variar)  y unos 5m de largo  que se envuelve alrededor de ti y de tu bebé. Todas las pequeñas esquinas se atan de manera tal que se crea un lugar de descanso cómodo y seguro para los más pequeños.

Portabebés de cabestrillo

Este modelo consta de una sola pieza de tela que va sobre un hombro y forma una bolsa para sostener a tu bebé, disponiéndolo de frente a ti o dejando caer parte de su peso sobre una de tus caderas. Las hondas generalmente se ajustan tirando del extremo suelto de la tela a través de anillas cerca de tu hombro.

Portabebés Mei-Tais

Es un estilo de portabebé de cuerpo blando originario de Asia oriental, específicamente de China. Los Mei- Tais tienen un panel de cuerpo cuadrado o rectangular con cuatro correas, una en cada esquina del panel central. El bebé está sentado en el panel del cuerpo y las correas del MeI Tai están atadas alrededor de ti, como abrazándote.

Portabebés de soporte estructurado suave (SSC):

Este tipo de portabebé tiene la flexibilidad y versatilidad de los fulares de tela amarrados al cuerpo, pero con un poco más de estructura sin necesidad de ser tan rígidos como los portabebés enmarcados. Los SSC aportan una excelente sujeción para el bebé, con correas acolchadas ergonómicas (para beneficio de los padres) y una pretina gruesa conectada al cuerpo principal. A menudo son ajustables con integridad adicional para ayudar a sostener y dispersar el peso de tu pequeño en las caderas y los hombros.

Portabebés tipo “mochila”

Están diseñados para niños más grandes y son lo más recomendable cuando el terreno es demasiado complicado para las carriolas y claro, proteger tu columna en caminatas de larga distancia. Entre las ventajas están que pueden soportar cargas más pesadas, tus brazos están a tu total disposición y son una inversión que vale la pena cuando los niños se hacen demasiado grandes para los portadores delanteros y sus piernitas empiezan a columpiarse, terminando en lugares no deseados. Si tu hijo está todavía muy pequeño, olvídate de esta alternativa.

mujer-usando-un-fular-portabebés

Consejos antes de comprar un fular portabebés

A continuación, una lista de los elementos con los que cuentan la mayoría de los transportadores para que mires cuáles son imprescindibles.

La carlinga o “cabina” — Los portabebés de mochila de mayor calidad tienden a ofrecer más espacio para el cuerpo del niño y pueden incluir estribos para que sus piecitos no cuelguen.

Ese apoyo podría ayudar a reducir las posibilidades de que las extremidades del pequeño se duerman durante el paseo. Las cabinas acolchadas pueden hacer que el bebé se sienta más cómodo. Por último, puedes hallar modelos en los que el forro de tela es removible, facilitando su limpieza.

Arnés de cinco puntos — Cuando estés buscando portabebés del tipo “enmarcado”, asegúrate de que tenga un arnés de cinco puntos ajustable  (dos correas sobre los hombros, dos para los muslos y una correa de entrepierna), también llamado «placa para el pecho».

No adquieras un portabebés que dependa de un cinturón de regazo que esté separado del hombro y las correas de la entrepierna, dejando aberturas laterales, pues estás podrían ser lo suficientemente grandes como para que un niño se deslice y ocurran accidentes.

La tela — Las fibras con las que se elaboran los portabebés de mochila suelen ser, generalmente, de un nylon como el utilizado en los backpacks de excursionismo regulares, y estas telas pueden variar, siendo muy ligeras o pesadas.

El material en los transportadores debe ser fuerte y resistente a la humedad. La limpieza no debería requerir más que un poco de detergente y agua. Si se moja,  déjalo secar al aire por unos días.

Debes saber que, aunque las bandas incorporadas que reflejan la luz ayudan a los conductores a verte en la oscuridad, evita utilizar el portabebés después del anochecer o en cualquier momento que la visibilidad sea deficiente.

Sujetadores — Se pueden encontrar portabebés con una variedad de hebillas y sujetadores, tanto para los papás como para el bebé.

Las hebillas de las correas que sujetan los hombros y la cintura deben ser fáciles de ajustar, pero también deben ser fuertes para que no se puedan soltar cuando el transportador esté en uso. Los broches y hebillas deben ser resistentes y difíciles de desatar para los bebés.

La “pata de cabra” o soporte — Debe ser capaz de bloquearse cuando esté en posición abierta y tener bisagras con espaciadores para evitar accidentes (como que los dedos queden atrapados). Cuando el transportador está de espaldas, el soporte debe cerrarse para que no se enganche en los objetos mientras camina.

Recuerda nunca usar el soporte o “pata de cabra” para transformarlo en un  asiento para el bebé.

Abertura de las piernas — El asiento del niño debe tener aberturas ajustables para las piernas, de manera que no maltraten sus extremidades pero que sean lo suficientemente pequeñas como para evitar que el bebé se salga.

Acolchado — Busca un portabebés que cubra el marco de metal que está expuesto cerca del rostro del niño. Elige uno cuyo acolchado sea firme, en vez de demasiado suave.

Las correas de los hombros también deben tener ese amortiguador, al igual que las de la cintura. Recuerda que vas a cargarlo de la misma forma como llevarías una mochila de camping, así que debe resultarte cómodo de cargar.

Ir arriba